Diciembre.
De ese hoyo negro del que esta semana he salido, adornado de fechas festivas y familias felices, de millares de aves entonando canciones que en todo el año no quisieron recitar conmigo; de sonrisas que a lo sumo se manifiestan con hipocresía. No quiero regresar. No será dicha la que vivo rodeada de esta basura de sentimientos. Pero son míos. Tan míos como la depresión que siempre he de llevar, tan vivos como lo que todo el año podré soportar, tan honestos como las miradas que nunca a todos ustedes, gente podrida, les he querido regalar.
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